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Energía solar para calentar agua

05/11/2020
energia solar agua caliente

El desarrollo tecnológico y la bajada exponencial de precios que se ha producido en los sistemas de energía solar hace que pensemos en qué lugar queda la energía solar térmica. Mucha gente pregunta si este tipo de sistemas merecen la pena.

Mucha gente tiene la duda acerca de la distinción entre energía solar fotovoltaica o energía solar térmica. Por un lado, la energía solar fotovoltaica consiste en transformar la radiación solar en electricidad. La energía solar térmica concentra la radiación solar para transformarla en calor que se usa para diferentes cosas, como puede ser calentar el agua de la vivienda.

Energía solar térmica

Los equipos de energía solar térmica transforman la radiación solar en calor mediante un proceso muy fácil. Estos equipos cuentan con unos paneles solares, también denominados captadores. Estos paneles pueden ser planos o bien de tubos de vacío y se encargan de recoger y concentrar la radiación solar para calentar un líquido (que suele ser una mezcla de agua y anticongelante), el cual recorre un circuito primario. El calor que se acumula es transferido mediante un intercambiador a un circuito secundario donde se encuentra el agua, la cual se calienta para poder ser usada.

Visto esto, se puede entender que este tipo de energía solar térmica se use para generar agua caliente sanitaria, aunque también se puede usar para calefacción.

Termosifón y sistemas de circulación forzada

No existe un solo sistema de generación de energía solar térmica, sino que existen sistemas pasivos y activos. Los pasivos son los de termosifón y se reconocen debido a que poseen el depósito siempre por encima del panel solar térmico.

Los sistemas de circulación forzada (activos) responden a unas necesidades de agua caliente más grandes y se necesita de una o más bombas eléctricas para que el circuito funcione.

Energía solar térmica vs energía fotovoltaica

Versatilidad: La energía solar fotovoltaica se puede usar para muchas más cosas, puesto que generan electricidad. En el caso de la energía solar térmica solo se podrá usar para calentar agua.

Durabilidad: los paneles fotovoltaicos tienen una vida útil superior a la de los térmicos. Existen paneles fotovoltaicos que pueden tener hasta 25 años de garantía, mientras que los térmicos apenas superan los 5-10 años de garantía.

Mantenimiento: Los equipos fotovoltaicos no tienen piezas móviles, por lo que no requieren de mucho mantenimiento. El mantenimiento de los equipos de energía solar térmica es algo más complejo. En particular los equipos de circulación forzada, que cuentan con bombas hidráulicas, demandan una revisión más minuciosa.

Eficiencia: Los equipos de energía solar térmica son mucho más eficientes que los equipos fotovoltaicos a la hora de recolectar el calor de los rayos del sol, llegando a coeficientes de eficiencia del 80-90%, mientras que la eficiencia de los fotovoltaicos no superan el 20%. En este sentido, la energía solar térmica nos permite ahorrar hasta un 70% en la factura de energía usada para calentar agua.

Precio: los sistemas fotovoltaicos tienen un precio por encima de los sistemas de energía térmica. En este sentido, un sistema fotovoltaico básico puede estar entre los 4500 y los 7000 euros. Por otro lado, un equipo de energía térmica básico puede estar entre los 200 o 4000 euros.

Espacio de instalación: un sistema de energía solar térmica requiere de menos espacio para su instalación.